Publicación del libro "Gran mente, Gran Corazón, Descubriendo tu Camino" en castellano

La editorial La Liebre de Marzo ya ha publicado el libro de Genpo Roshi "La Gran mente y el Gran Corazón, Descubriendo tu Camino" en castellano. debajo tenéis el índice.


SUMARIO

Prólogo de Ken Wilber
Introducción de Hal y Sidra Stone
Prefacio

LA UNIÓN DE ORIENTE Y OCCIDENTE: LOS DOS PILARES DEL PROCESO BIG MIND
Cómo funciona el diálogo de voces
Atravesando la Barrera sin Puerta
Sin requisito ni preparación concreta alguna
La vía de la no-búsqueda
Cualquiera puede hacerlo
Cambiar y establecer distancia con respecto al yo
Ningún esfuerzo
Cambiando de perspectiva
El objetivo último: El funcionamiento integrado y libre

CÓMO TRABAJAR CON ESTE LIBRO
Asumiendo las distintas voces

LAS VOCES DEL YO
El protector
El controlador
El escéptico
El miedo
La ira
El yo herido
La víctima
El niño inocente y vulnerable
La mente dualista
El deseo
La mente que busca
La mente que busca el camino
El seguidor del camino

Voces No Duales y Trascendentes
El camino
La Gran Mente
El Gran Corazón
La compasión femenina o yin
La compasión masculina o yang
la compasión integrada masculina y femenina o yin/yang
El Maestro
El ser humano integrado que funciona libremente
La Gran Alegría
La Gran Gratitud y el Gran Reconocimiento
El Gran Loco, el Gran Comodín

TRIÁNGULOS: ENGLOBANDO Y TRASCENDIENDO TANTO LO DUAL COMO LO NO DUAL
El yo
El no-yo
El Yo Único (más allá del yo y del no-yo)
El miedo
El no-miedo
El Yo Verdadero (más allá del miedo y del no-miedo)
La mente dualista
La mente no dual
El Yo Verdadero (más allá de lo dual y de lo no dual)

LAS 10 PERFECCIONES DE LA EXCELENCIA
La generosidad
La acción sabia o apropiada
La perseverancia o el esfuerzo correcto
La paciencia
El zazen (la meditación zen)
La sabiduría trascendente
Los medios hábiles
La intención
El poder
La Sabiduría Suprema

LAS OCHO CONCIENCIAS DE LA MENTE DESPIERTA
Tener pocos deseos
Saber cómo estar satisfecho
Disfrutar del silencio
La diligencia
La amabilidad
La meditación
La sabiduría
El habla correcta

SEGUIR AVANZANDO
Cómo practicar
Qué hacer con tu cuerpo mientras estás sentado
Qué hacer con tu mente mientras estás sentado

Talleres de Genpo Roshi

http://bigmind.org/events

Prologo de Ken Wilber y extractos del nuevo libro de Genpo Roshi

Este es el prologo de Ken Wilber para el nuevo libro de Genpo Roshi Big Mind, Big Heart. Finding your Way, que pronto publicará en castellano La Liebre de Marzo, con el titulo Gran Mente, Gran Corazón. Descubriendo tu Camino.

Lo diré lo más claramente que puedo: el proceso Big Mind, puesto a punto por el maestro zen Dennis Genpo Merzel es, con toda probabilidad, el descubrimiento más original e importante realizado, en los últimos dos años, dentro del ámbito del budismo. El proceso Big Mind es un camino sorprendentemente original, profundo y eficaz para llegar a despertar o, lo que es lo mismo, para desvelar nuestra Naturaleza Verdadera. Se trata de una práctica tan sencilla y universal que no sólo puede ser empleada por quienes sigan un camino espiritual, sea éste el que fuere, sino que también puede ser llevada a cabo, en sí misma, para realizar el Yo verdadero, al que también se conoce con los nombres de Dios, Alá, Jehová, Brahman, Tao, Ein Sof, etcétera. El nombre, a fin de cuentas, es lo menos importante, porque la esencia del proceso Big Mind es la Vacuidad misma que, al carecer de contenido concreto, lo abarca y lo integra todo.
Esta realización de nuestra Naturaleza Verdadera, de nuestra Realidad Última se denomina, en el zen, kensho o satori (que literalmente significa “ver nuestra Naturaleza Verdadera” o descubrir la Gran Mente y el Gran Corazón) y sé por experiencia propia que, para poder alcanzar un satori profundo, son necesarios muchos años de práctica extraordinariamente difícil.
Estoy plenamente convencido —porque lo he presenciado en repetidas ocasiones— que, durante el proceso Big Mind puede presentarse, como en el zen, un kensho, que nos permite atisbar súbitamente nuestra Naturaleza Verdadera que, una vez reconocida, puede ser visitada prácticamente en cualquier momento. Se trata, ni más ni menos, del descubrimiento de nuestro Yo Verdadero y Último, de la Realidad Última, del Fundamento de Todo Ser —llámenlo como quieran porque, una vez más, “llaman Muchos a lo que, en realidad, es Uno”. Es evidente que esta comprensión o kensho inicial, por más poderosa que sea, puede verse profundizada a través de la práctica continua y, en este sentido, Genpo nos proporciona también instrucciones sencillas para seguir profundizando ese despertar inicial a través de la meditación. ¡Despierta! ¡Estoy completamente seguro de que puedes hacerlo!
Pero Genpo no elaboró este proceso partiendo exclusivamente del budismo, sino que también incluyó algunos de los hallazgos esenciales de la psicología occidental —especialmente, el concepto de subpersonalidades y el llamado “diálogo de voces”— e integró de manera sorprendentemente novedosa lo mejor de Oriente (o, dicho de otro modo, lo mejor de las tradiciones contemplativas) con lo mejor de Occidente. De este modo, no sólo tuvo en cuenta la Realidad Infinita, sino también la realidad y los yoes finitos, ayudándonos a tornarnos conscientes de ellos y contribuyendo muy positivamente, de ese modo, a nuestra salud y a nuestra integridad. Lo más sorprendente, en mi opinión, es el modo sencillo y eficaz en que ha logrado integrar lo Infinito con los yoes finitos.
El proceso Big Mind trabaja con nuestra mente y con nuestros estados de conciencia tal y como son ahora mismo. Lo que quizás ignores, si nunca has experimentado un satori o un despertar es que, quien está leyendo esta página, es la Gran Mente, Dios o el Espíritu. Y eso es algo tan inmediato y evidente que resulta imposible de ver. Este libro es un simple manual que te explicará el modo de conectar con la Gran Mente y con el Gran Corazón, revelándote una dimensión de tu conciencia que ya está iluminada, un aspecto de tu ser que ya está completamente despierto y es uno con el Espíritu. Cuando descubras eso se desvelará, ante ti, un mundo completamente diferente.
Estoy convencido de que el libro que ahora tienes en tus manos abrirá el ojo de tu mente y te mostrará que, en este mismo instante —¡es decir, ahora mismo!— tu Yo Verdadero se halla total y completamente presente viendo a través de tus ojos, escuchando a través de tus oídos y sosteniendo este libro entre sus manos. Y eso siempre ha sido así, pero estaba demasiado cerca para poder verlo, era demasiado obvio para poder advertirlo y demasiado sencillo para poder creerlo. Éste es el extraordinario descubrimiento que te espera en este libro.
En el Integral Institute consideramos a este proceso tan profundo y eficaz que lo hemos convertido en una parte esencial de nuestros programas, seminarios y Práctica Vital Integral. Y, como creo que su eficacia se aproxima al 100%, casi me atrevo a prometerte que, cuando concluyas la lectura de este libro, te hallarás entre los iluminados aunque verás, ciertamente, con ojos de principiante.
Genpo no incluye a la psicología evolutiva en su integración de lo mejor de Oriente y lo mejor de Occidente por la sencilla razón de que, para emprender el proceso Big Mind, no importa el estadio del desarrollo en el que uno se encuentre. Este proceso funciona del mismo modo tanto si uno se encuentra en el estadio mágico, en el mítico, en el racional, en el pluralista, en integral o en el supraintegral . Es posible, pues, emprenderlo desde casi cualquier estadio y despertar a la Realidad Infinita y omnipresente de Todos los Seres que todo lo impregna (de nuevo aquí el hombre es lo que menos importa). Pero, si uno quiere, puede estudiar la relación que existe entre esos distintos estadios y la gran mente, porque Genpo Roshi es miembro fundador del Integral Spiritual Center y del Integral Institute y su contribución para acomodar los estadios de conciencia a los estados de conciencia ha sido, como explico en mi libro Espiritualidad Integral, esencial.
Pero para descubrir —quizás por vez primera pero no, por ello, menos asombrosa— tu Yo Verdadero, basta con empezar aquí, con este libro y con este sencillo y profundo proceso. En este libro aprenderás a integrar los yoes finitos y dualistas (“el escéptico”, “el controlador”, “la víctima”, “el yo herido”, “la ira”, “la mente que busca”, etcétera) con las múltiples manifestaciones del Yo Infinito y No dual (“la Gran Mente”, “el Gran Corazón”, “la compasión integrada femenino/masculina”, “el Gran Gozo”, “el ser humano plenamente integrado que funciona libremente”, etcétera). Lo que te aguarda tras la lectura de este libro, amigo mío, es el auténtico sabor de todo esto y me complace mucho poder invitarte a relajar tu mente, descansar en el presente y permitir que tu conciencia se libere, porque en modo alguno está encadenada y leas este libro o te sumerjas sencillamente en él dejando que sus palabras te atraviesen hasta que “tú” te conviertas en “Tú” —es decir, en tu Identidad más profunda, tu Naturaleza Verdadera, Infinita y Eterna. Este libro es, en realidad, un manual para despertar a ese Yo Soy que ya está mirando, ahora mismo, a través de sus ojos.
Añado mis propias bendiciones a las maravillosas palabras de despertar incluidas en este extraordinario libro y que su mérito sirva para que todos los seres sensibles puedan también despertar y descubrir quién y qué, realmente, son. En la Gran Mente, el sufrimiento no encuentra asidero al que agarrarse y tampoco caben el odio y la ira. Del Gran Corazón emergen, muy al contrario, una gratitud y una alegría inexplicables que danzan sin cesar en la claridad y el reconocimiento más profundos y asombrosos. La Gran Mente y el Gran Corazón es un manantial inagotable de alegría, felicidad, compasión y sabiduría despiertas que, originándose en lo más profundo de tu mente y de tu corazón, se vierte en el mundo como un torrente exuberante e incontrolable de resplandor, liberación, beatitud, luminosidad, celebración y gozo.
Mírame, amigo mío, y escucha muy atentamente, porque estoy hablándote completamente en serio: ¿No ha llegado ya para ti el momento de despertar? ¿No escuchas ya cómo los adalides de la sabiduría te sacuden diciéndote “¡Despierta, por favor! ¡Esto no es más que un sueño!”? ¿No es cierto que ya sabías esto? ¿No es cierto que, en lo más profundo de tu ser, puedes despertar? ¿No es eso precisamente lo que siempre has estado buscando? Ha llegado ya el momento de poner fin a la Gran Búsqueda. Mientras sigas buscando, anhelarás un momento futuro que sea mejor que éste. Pero lo cierto es que éste es el único momento que realmente importa ¿Por qué sigues huyendo de tu propio despertar?
Deja ya de buscar, date un respiro y empieza a leer este manual de Despertar al momento presente. Entonces dejarás de mirar finalmente hacia atrás. ¿No es cierto que, si entonces nos encontrásemos, nos reconoceríamos? Con un guiño en el ojo, esbozando una sonrisa en el rostro y un resplandor en el fondo de nuestro ser, tú y yo nos miraremos entonces a los ojos y veremos al uno y único Yo, a la Gran Mente y al Gran corazón y los días y noches de incesante búsqueda perderán súbitamente su significado angustiosamente doloroso.
Demos las gracias al roshi Dennis Genpo Merzel por haber descubierto un proceso tan sencillo y original para Despertar ahora mismo. Ante él me postro, ofreciendo los méritos a todos los seres sensibles y dejando en manos del lector, con mis bendiciones infinitas, este extraordinario libro.

Denver (Colorado)
febrero de 2007



Recogemos aquí extractos de su libro “Gran mente, Gran Corazón. Descubriendo tu Propio Camino”

El diálogo de voces

La técnica del diálogo de voces es un proceso que apunta a elevar el nivel de conciencia y la conciencia de uno mismo; se asienta en dos fundamentos básicos, la terapia junguiana y la terapia gestalt
Hal y Sidra Stone sabían bien que, dentro de cada uno de nosotros, hay muchas facetas y subpersonalidades diferentes; una visión que, en mi opinión, es muy junguiana. Pero esas subpersonalidades pueden acabar convirtiéndose en sombras que no reconocemos como propias. Hay aspectos de nosotros que, por el simple hecho de que nos desagradan o nos hacen sentir mal, acabamos repudiando; pero el hecho es que reprimir una determinada voz no implica su desaparición, sino tan sólo su rechazo, con lo cual acaba simplemente soterrándose y convirtiéndose en el agente oculto de una serie de “operaciones encubiertas” Los Stone se dieron cuenta de que lo que, en tal caso, uno tiene que hacer es restablecer el contacto con esas voces reprimidas, sacarlas a la luz con la ayuda de un facilitador que solicite hablar con ellas y nos permita, de ese modo, emprender un diálogo que las rescate del olvido. En este sentido, el diálogo de voces permite dar voz a las facetas reprimidas, sacarlas a la luz y reintegrarlas a nuestra propia vida.
El proceso Big Mind pone de relieve esas voces reprimidas, pero no se queda simplemente ahí. Existen ciertos aspectos de nuestro yo que, si bien son omnipresentes, siempre han permanecido aletargados. No se trata, en este sentido, de facetas que se hayan visto reprimidas y enajenadas de nuestro ser, porque lo cierto es que jamás las hemos poseído. A esas voces que siempre han estado ahí, pero que nunca han despertado como, por ejemplo, la Gran Mente —o como quiera que decidamos llamar a lo trascendente—, suelo denominarlas voces dormidas. Por ello el proceso Gran Mente apunta a despertar las voces o aspectos que, si bien están ahí, todavía no han despertado.

El zen

En el zen hablamos de la Barrera sin Puerta que separa el yo de lo trascendente. ¿Pero cómo podemos conseguir, por más que sepamos que se trata de una Barrera sin Puerta o, dicho en otras palabras, que no hay puerta ni barrera alguna que atravesar, que alguien pueda llegar a verlo así?

Ahí es, precisamente, donde entra en juego el proceso Big Mind. En lugar de tratar de llegar a algún lugar o de esforzarnos en convertirnos en algo, uno simplemente se descubre simplemente ahí, porque esa voz, al ser omnipresente, está siempre ahí. Sólo se nos antoja un misterio cuando ignoramos el modo de acceder a ella.
En el mismo instante en que trascendemos esto y eso, el yo y el otro, el mí y el tú, estamos ahí. Pero, por más omnipresente que sea, no siempre podemos acceder, porque habituados, como estamos, a buscar, esforzarnos y desear, nos hallamos atrapados en la visión del ego limitado. Pero nuestra verdadera naturaleza carece de fronteras porque, en ella, no hay yo, el yo no es más que un límite semejante a la tensión superficial que mantiene a una pompa de jabón.
Pero, en el mismo instante en que pedimos hablar con la Gran Mente, con el No-Yo o con la No-Mente, la burbuja estalla y nos descubrimos súbitamente fuera de ella, fuera de los límites del yo. Entonces nos damos cuenta de que la burbuja está llena de aire y de que el yo, en realidad, no es más que un concepto, una idea y, en última instancia, una mera ilusión.

Esto es, precisamente, lo que la tradición zen denomina atravesar la primera barrera. Entonces es cuando trascendemos la visión limitada que considera al yo como el centro del universo y, en consecuencia, a todo lo que le rodea como algo amenazante y peligroso. Arriesguémonos a atravesar esa barrera y dejaremos de vivir sumidos en el miedo, la ansiedad y la tensión y empezaremos a vivir como nos gusta, es decir, libres del miedo y despojados de todo encadenamiento y obstrucción, responsables de nuestras vidas y sin culpar a nada ni a nadie de las circunstancias en que vivimos.


Sin requisito ni preparación concreta alguna

Lo más sorprendente del proceso Big Mind en su gran accesibilidad, independientemente de la formación y experiencia de quienes lo emprenden. Y esa accesibilidad depende, en mi opinión, de la sinceridad con que pedimos permiso para hablar con lo trascendente.
Para emprender este proceso no se necesita creer nada especial, la única condición consiste simplemente en estar dispuesto a ello, en cuyo caso, no hay razón alguna que lo impida.

La vía de la no-búsqueda

En la mayoría de las tradiciones, son necesarios muchos años de búsqueda antes de poder dar el paso decisivo que nos lleva a reconocer el absurdo de la búsqueda, porque la misma búsqueda de la verdad o de la iluminación erige la barrera que nos impide alcanzar lo que estamos buscando.
El proceso Big Mind nos permite descubrir nuestro “punto muerto”, ese lugar en el que nuestra mente no tiene ninguna marcha puesta y no se halla desesperadamente inmersa en ninguna búsqueda. Desde ahí, podemos cambiar de marcha y poner primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, reducir o poner marcha atrás cuando sea necesario. Ésa es una capacidad muy valiosa y que nos proporciona una libertad completa. Cuando, en tal caso, estemos en el supermercado, podremos apelar fácilmente a la modalidad deseante de nuestra mente y encontrar lo que estemos buscando pero, cuando estamos sentados en una parada de autobús o tumbados en una playa de Hawaii, podremos desconectar esa modalidad y reposar tranquilamente.
Ésa es una forma de meditación, conocida con el nombre de “simplemente sentarse”, en la que no hay ambición, meta ni objetivo alguno.
Es como si, en el momento en que das el primer paso de un viaje, apuntases en la dirección correcta. Entonces cuanto más larga sea tu práctica, más se encarnará en tu vida la paz y la libertad. En tal caso, la meditación trabajará en tu favor, en lugar de hacerlo en tu contra.
Por ello me parece muy importante que, cuando las personas aprenden a meditar —o tan pronto como sea posible, si es que ya han aprendido—, se den cuenta de que su único objetivo consiste en cambiar cuanto antes la modalidad buscadora habitual de la mente por la modalidad de la Gran Mente o del Gran Corazón, es decir, la Mente que no Busca ni Desea, la mente que no tiene objetivo ni meta alguna, porque entonces su sentada es mucho más profunda. Lo que, en tal caso, hacen es soltarse, dejar de identificarse con todo lo que se presenta, abrirse y seguir abriéndose para que la mente, en lugar de contraerse y estrecharse permanezca, por el contrario, completamente abierta y expandida.
El lector debe saber que una de las principales razones que me han impulsado a escribir este libro y a impartir esta enseñanza es la certeza de que, de ese modo, puedo ahorrar a la gente años y años de sufrimiento y esfuerzo en la dirección equivocada.

Cualquiera puede hacerlo

El proceso Big Mind funciona para cualquier persona, independientemente de que haya pensado o no en alcanzar la iluminación y del nivel de desarrollo en que se encuentre, porque se trata de un proceso que todo el mundo puede llevar a cabo con éxito.


En este sentido, el proceso Big Mind nos permite adentrarnos más profundamente en nuestro yo. ¿Pero, qué es lo que sucede cuando nos adentramos más profundamente en nuestro yo? Aprendemos sobre nuestro yo, el más profundo de los misterios. Nuestros ojos y nuestra mente están enfocados hacia el exterior, hacia las apariencias externas, pero nuestro punto ciego se halla detrás de los ojos y no nos damos cuenta de quién es el que está mirando, escuchando, pensando, conociendo y sintiendo. De él no sabemos absolutamente nada.


Ningún esfuerzo


Bien podríamos decir que el proceso Big Mind nos brinda la oportunidad de llevar a cabo una visita guiada a lo trascendente. El término que utiliza el zen para referirse a esta visión es el de kensho que, en japonés, significa literalmente “ver en nuestra propia naturaleza”, es decir, una experiencia de la iluminación, pero aun el kensho más profundo anterior al Daikensho (es decir, a la Gran Iluminación) es provisional, como la apertura momentánea del obturador de una cámara fotográfica. La experiencia de la Gran Mente, sin embargo, nos permite mantener abierto el obturador todo el tiempo que queramos. De ese modo, en lugar de tener un atisbo débil y momentáneo, como cuando prendemos, en una gran habitación a oscuras, una cerilla, que, al poco, acaba apagándose, el proceso Gran Mente nos permite mantener abierta la Gran Mente el tiempo que necesitemos para familiarizarnos con el territorio.



Cambiando de perspectiva

A través de este proceso nos damos cuenta de que en realidad, disponemos de un número infinito de perspectivas, pero actuamos como si sólo tuviésemos una y nos empeñamos en contemplar, desde ella, nuestro yo y la historia de nuestra vida. Pero ésa es una ilusión o, mejor dicho, una locura. ¿Cómo podría haber una sola perspectiva? A pesar de ello, no obstante, nos aferramos con uñas y dientes a esa visión y no dudamos en emprender, en su nombre, todo tipo de guerras. Cuando creemos que la perspectiva a la que tanto nos aferramos es la única correcta, no tenemos empacho alguno en desenterrar el hacha y emprender una guerra. Preferimos morir y tener razón a ser felices y estar equivocados, razón por la cual las relaciones interpersonales resultan tan conflictivas y son tantas las guerras que salpican el mundo. Esto es una auténtica locura.
Ésa fue, precisamente, la enseñanza fundamental impartida por el Buda, llamada el Óctuple Sendero, cuando dijo: “He descubierto la Visión Correcta”, que consiste en no tener ninguna visión concreta, es decir, en darse cuenta de que todas las visiones están limitadas y que ninguna visión particular es la única. Todas las visiones están limitadas, todas son fragmentarias y parciales. La visión verdadera es, de hecho, la no-visión.

El objetivo último: el funcionamiento integrado y libre

Habitualmente nos identificamos y aferramos a las cosas y a las personas. No somos libres ni funcionamos libremente, porque estamos atrapados. Ésta es una tendencia que el Buda observó y nombró. Según dijo, cuando nuestra mente está atrapada, estamos en duhkha (un término sánscrito que suele traducirse como sufrimiento). Sin embargo, el significado literal del término duhkha se refiere a una rueda cuyo cubo o eje no gira. ¿Pero para qué puede servir una rueda que no gira? ¿Para qué sirve una rueda que no puede moverse?
El Buda también descubrió y enseñó la forma de liberar la rueda para que pudiese girar de nuevo y la llamó suhkha, que literalmente significa “rueda que gira libremente”. Ése es, precisamente, el significado de la liberación y del nirvana.
Ser capaz de asumir diferentes perspectivas es como tener un automóvil que funciona perfectamente. Pero, si no podemos cambiar la marcha de nuestro coche, tendremos un coche que no funciona y poco importará, en tal caso, que se trate de un Maserati porque, independientemente de que la palanca esté atrapada en primera o en marcha atrás, de poco nos servirá. En el mismo instante, sin embargo, en que podemos cambiar de marcha, nuestro vehículo recupera toda su funcionalidad.
Lo mismo sucede con la mente, con el yo y con nuestra vida. Si estamos estancados, funcionamos mal, pero, cuando empezamos a movernos, nos convertimos en un vehículo completamente funcional.
Pero, aunque la Gran Mente sea el estado mismo de desidentificación, también podemos quedarnos identificados con esa perspectiva, algo que el zen denomina “quedarse atrapado en el Absoluto”. La experiencia de la Gran Mente es ajena a cualquier visión relativa o dualista pero, cuando nos quedamos atrapados en la perspectiva absoluta, o no dual, de la Gran Mente que carece de fronteras y actúa libremente y sin restricciones, nos atamos firmemente con una simple cuerda.
De hecho, resulta mucho más difícil desidentificarnos de lo no dual que de lo dual. Cuando las personas que han permanecido estancadas toda su vida en la postura dualista y sufriente alcanzan finalmente el dominio de lo no dual ajeno al sufrimiento, que es la Gran Mente, resulta muy difícil no identificarse con él. No es de extrañar que, cuanto más intensa sea la experiencia de la realidad no dual, mayor sea también nuestra identificación y nuestro apego. Pero también de eso debemos acabar desidentificándonos, algo a lo que se aplica perfectamente la expresión sánscrita Neti-Neti, que significa ni dos ni uno, es decir, aquello que trasciende las visiones dualista y no dualista, a lo que yo denomino lo “realmente trascendente” y a lo que sólo se accede cuando dejamos de estar atrapados en lo dual y en lo no dual. Sólo entonces somos realmente libres para movernos en cualquier dirección.
La sabiduría de todos los tiempos está en nuestro interior, dentro de cada uno de nosotros. De eso trata, precisamente, este libro: de conectar con esa sabiduría y transmitírsela al mundo. ¿Por qué debería seguir siendo el secreto de unos pocos? Creo que ya ha llegado el momento en el que todo el mundo pueda acceder a lo esotérico —quizás no a todo, pero sí a una gran parte—, porque me parece que estamos en una época en la que podemos derribar los muros del monasterio, romper todas las vallas y barreras que mantienen confinada esa sabiduría a un grupo limitado y selecto de personas y abrirlo a la conciencia del mundo.
La evolución ha llegado, en nuestra época, a un punto en el que todos tenemos que tornarnos conscientes. Vivimos tiempos revueltos en los que ya no hay posible vuelta atrás. Por ello estoy tratando de derribar los muros del monasterio, lo que nos permitirá advertir que el monasterio, la práctica y el templo espiritual es el mundo entero. Ésa es la empresa que nos compete a todos en esta vida y en este templo que carece de paredes.

Entrevista sobre el proceso Big Mind

Esta es una entrevista que me han hecho sobre el proceso Big Mind:

¿Qué es la meditación Big Mind?

-Es un proceso meditativo que permite a los participantes acceder a estados meditativos profundos sin esfuerzo y sin luchar contra el ego o sentido de identidad separado. Permite a la individuo soltar su identificación con determinados aspectos conciencia y moverse libremente por todos ellos cuando sea necesario, integrandolos a todos. En definitiva, ayuda a desidentificarse de nuestro pequeño ego e identificarse con la Gran Mente (Big Mind), y desde ahí usar libremente nuestros distintos aspectos personales y transpersonales cuando sea apropiado. Aunque la técnica ha nacido en el seno del budismo Zen, no es necesario ser practicante o conocedor de esta escuela del budismo para que el proceso funcione. Tampoco se requiere practica meditativa previa. En una sesión se pueden tener comprensiones directas y estados meditativos que lleva a los meditadores muchos años conseguir. No obstante, la practica meditativa ayuda a sostener esos estados e ir convirtiendolos en una vivencia permanente que se integra y encarna en todos los aspectos de nuestra vida. La tecnica es una sintesis de budismo Zen y dialogo de voces junguiano.

¿Quién es Genpo Roshi y cómo llega a el desarrollo de este trabajo?

-Genpo Roshi es un maestro de la tradición Zen que ha revitalizado esta tradición adaptándola a los tiempos que corren, trabajando para transmitir la esencia de las enseñanzas del Zen de una manera que sea facilmente accesible y relevante para la vida cotidiana de los occidentales. En el nucleo de su enseñanza esta la certeza firme y contagiosa de que cualquier persona, sin importar su nivel socio-económico o cultural o su orientación religiosa, puede despertar instantáneamente a su naturaleza real, y esta experiencia puede ayudarnos a eliminar la ansiedad y el miedo y vivir una vida más compasiva y llena de gozo y de sentido. En 1971 Genpo Roshi tuvo su primera experiencia de la Gran Mente, y dos años después se ordenó como monje Zen con el maestro Taizan Maezumi. En 1980 se convirtió en el segundo sucesor de Maezumi Roshi. Recibió Inka (reconocimiento formal como maestro Zen) de Bernie Glassman en 1996, convirtiéndose en uno de los pocos occidentales reconocidos como maestros en el linaje tanto Soto como Rinzai del Zen. En 1982 empezó a enseñar por toda Europa y fundó el grupo internacional denominado Kanzeon (Amor y Compasión) sangha (comunidad espiritual), cuyo centro está en Salt Lake City, Utah, con centros en Francia, Holanda, Polonia, Bélgica, Alemania, Inglaterra y Malta.. Genpo Roshi fue también presidente de la White Plum Asanga , la comunidad mundial que incluye a todos los herederos de Maezumi Roshi. Hasta ahora ha publicado varios libros (The Eye that never Sleeps, Beyond Sanity and madnes, 24/7 Dharma y The Path of the Human Being) y varios DVD.
La misión de un maestro Zen es que los discipulos lleguen a percibir y realizar esa consciencia no dual (la Gran Mente) en torno a la cual gira toda la tradición Zen. Pero, ante la dificultad de transmitir está consciencia Genpo Roshi pasó por una etapa de crisis que duró varios años desde 1991 hasta 1999. En esa época se dio cuenta que podía usar una técnica derivada del dialogo de voces junguiano ( que el había estudiado con Hal y Sidra Stone) para inducir muy facilmente estados meditativos no duales. Desde entonces revitalizó totalmente el Zen, haciendo facilmente accesible la esencia a la que esta tradición apunta.

¿Cómo surge este tipo de meditación?

-Genpo Roshi había estado trabajando con el dialogo de voces junguiano con Hal y Sidra Stone.En 1999, trabajando con una persona en uno de sus talleres se le ocurrió utilizar este proceso para pedir hablar con algunas voces del Zen, y se sorprendió por las respuestas tan precisas que esta persona le daba cuando hablaba desde esas voces. Había nacido el proceso Big Mind, que todavía hoy sigue evolucionando.

¿Por qué es recomendada por Ken Wilber?

-Ken Wilber llamó a Genpo Roshi para que les hiciera una demostración del proceso Big Mind a un pequeño grupo de gente del Instituto Integral, que él a fundado. Él estaba presente con la intención, en un principio, de observarlo y tomar notas sin participar. Al poco tiempo no pudo mantener más esa posición de observador externo y se metió de lleno en el proceso, participando activamente. Parece que tuvo una gran experiencia, porque desde entonces lo recomienda incondicionalmente, y dice que es la mejor técnica que conoce para inducir el reconocimiento de la consciencia no dual.

¿Cuál es la principal diferencia entre la meditación Big Mind y otro tipo de meditación (por ejemplo, zen)?

-El proceso Big Mind sirve para inducir muy fácilmente un estado meditativo en que la mente se queda tranquila de forma espontánea y sin esfuerzo. Desde ese espacio puede practicarse cualquier técnica meditativa. Ya no se sienta uno a intentar alcanzar un estado meditativo, si no que se sienta a tratar de no salirse de él. Con otras técnicas meditativas se pueden tardar muchos años en alcanzar los estados que se alcanzan muy fácilmente con Big Mind. No obstante, luego se requiere la practica de la meditación para ir haciendo esos estados estables e irlos integrando en todos los aspectos de nuestra vida.

¿Cómo y dónde has aprendido este tipo de meditación?

-Mi primera experiencia con el proceso Big Mind fue a través de unos vídeos, los de una sesión realizada con gente del Instituto Integral publicados en www.integralnaked.org , pero donde realmente tuve una experiencia profunda con el proceso Big Mind fue en el retiro de Ameland de 2005 (todos los años Genpo Roshi viene a dirigir un retiro en esta pequeña isla holandesa del Mar del Norte). Cuando volví a España de aquel retiro comprobé, para mi sorpresa, que podría reproducir la experiencia en mis alumnos de Yoga y después en grupos de amigos. Así que en Noviembre de ese año acudí a la formación como facilitador de este proceso en Salt Lake City (Utah, USA), donde recibí la certificación de Genpo Roshi para realizar el proceso Big Mind en España. Desde entonces ya he ido a Salt Lake City todos los años a seguir estudiando con Genpo Roshi. Su proceso sigue evolucionando año tras año.

¿Cómo es la estructura práctica de una sesión de Big Mind?
-En una sesión del proceso Big Mind comenzamos dejando que hablen los distintos aspectos de nuestra personalidad (subpersonalidades o voces). Mi función es ir guiando el proceso a través de las distintas voces y asegurarme de que la persona está realmente hablando desde la voz que yo pido. Después pasamos a hablar desde las voces transpersonales o no duales. Al permitir que hablen esas voces nos situamos automáticamente en esos aspectos transpersonales o no duales de nuestra consciencia, con lo cual se experimentan los correspondientes estados meditativos.
¿ Cuál es el resultado que puede obtenerse de una práctica de Big Mind?

-El efecto más evidente es una mayor libertad interna. Al sacar a la luz de nuestra consciencia nuestros distintos aspectos, voces o subpersonalidades, nos desidentificamos de ellas, pudiendo usar esos aspectos en nuestra vida a voluntad cuando se requiere, y no ser usados por ellos desde el inconsciente, como ocurre cuando alguno de esos aspectos está disociado. Además, todo ese uso consciente de nuestros distintos aspectos se da en ese entorno de Libertad y Plenitud que es nuestra consciencia no dual. Se trata, en definitiva, de reconocer todos nuestros distintos aspectos y poder vivirlos desde l total de todo lo que somosA la gente que medita les puede ayudar a dar un gran salto en su practica meditativa, ayudándoles a alcanzar mucho más facilmente estados meditativos más profundos.

¿A quién puede estar orientada?

-Cualquier persona que quiera conocerse mejor y vivir una vida más plena y libre puede beneficiarse de esta tecnica. Puede ser especialmente util para psicologos (ver abajo) o gente que esté embarcada en algún tipo de busqueda espiritual.

¿Por qué puede ser interesante para los psicólogos? ¿Puede la meditación BM favorecer el trabajo psicológico de una persona?

-En manos de un psicólogo el proceso Big Mind puede ser muy útil para conseguir que los pacientes tomen contacto con aspectos de la conciencia o subpersonalidades que tienen disociadas, que no aceptan fácilmente como propias, enterrándolas en el inconsciente. Usando este proceso se proporciona un marco seguro desde el que todos esos aspectos pueden sacarse a la conciencia y reconocer su función positiva en nuestra psique. Cuando esos aspectos disociados pueden hablar y expresarse se produce una gran sensación de alivio. Vamos así retomando la posesión de los distintos aspectos de nuestra psique, consiguiendo una imagen interior más sana completa y madura. Por todo esto el proceso Big Mind puede ser útil para psicólogos, tanto para trabajar sobre sí mismos, como para usar sobre pacientes.

¿ Puede cualquier persona llegar a obtener este tipo de resultado tan exitoso?

-Cualquier persona, con tal de que lo desee, puede realizar exitosamente el proceso Big Mind. El facilitador puede trabajar con las resistencias que tenga a dejar hablar ciertas voces, ayudando a expresar y superar estas resistencias a un trabajo exitoso. Con este proceso cualquier persona puede tener un atisbo de la consciencia meditativa profunda.
Más información en el libro “Gran Mente, Gran Corazón, encontrando tu camino” de Genpo Roshi.

Qué es el proceso Big Mind



http://www.genpo.org/



El proceso Big Mind ha sido desarrollado por el Maestro Zen Dennis Genpo Merzel después de treinta años de practica formal de Zen y veinticinco años como maestro de esta vía. La técnica proviene tanto de la tradición psicológica occidental como de la tradición Zen oriental. La técnica Big Mind es una forma muy simple, pero poderosa y rápida, de ayudar a una persona cambiar de perspectiva y encontrar la sabiduría que un meditador puede tardar muchos años en conseguir. Después de experimentar este cambio, es necesaria la practica continua de la meditación para profundizar en esa realización
Dennis Genpo Merzel empezó a trabajar con la terapia Gestalt en 1967 y en 1983 empezó a estudiar la técnica del dialogo de voces junguiano, bajo la guía de Hal y Sidra Stone. En 1999, después de una larga experiencia enseñando Zen tradicional y trabajando con grupos usando el dialogo de voces, Genpo Roshi desarrolló un método para trabajar con la gente que unía las aproximaciones de oriente y occidente. Trabajando tanto con sus estudiantes, tanto en el Zen “tradicional” como la exploración con técnicas terapéuticas occidentales, fue capaz de descubrir una manera de permitir a la persona apartar su ego y descubrir su naturaleza real o “Big Mind” (Gran Mente).
Han tenido que pasar 2600 años desde la realización que el Buda tuvo de la Gran Mente para que la humanidad llegara a la presente encrucijada. Ahora Oriente y Occidente se están encontrando y gran número de personas están preparadas para apreciar ambas sabidurías. El poder de la técnica Big Mind es que permite a los participantes realizar un cambio rápido y sin sentirse amenazados de una posición estrecha y egocéntrica a una perspectiva abierta, clara y libre que permite identificarse con todas las personas y las cosas.
La técnica Big Mind funciona en cualquier occidental abierto al proceso. Puede usarse para trabajar sobre uno mismo u otras personas para sanar perspectivas o comportamientos problemáticos, permitiendo a la gente asumir más responsabilidad de su vida y elecciones. También sirve para incrementar la compasión, y la capacidad de identificarse con todos los seres sintientes. Finalmente, cuando se usa adecuadamente, le permite a uno acceder a una perspectiva más allá del ego a voluntad en la vida diaria, y funcionar libremente en situaciones de la vida ordinaria, con menos apego al ego.

“Mi amigo Genpo Roshi ha desarrollado una serie de instrucciones” para señalar”, que son más efectivas que ninguna otra cosa que conozca para permitir a las personas un atisbo de la Gran Mente. Recomiendo este trabajo incondicionalmente.
No es necesario decir que toda apertura necesita ser seguida por la práctica, pero para esta apertura inicial, el proceso es muy efectivo. Por favor, aprovéchelo, no se decepcionará”
—Ken Wilber

Entrevista a Genpo Roshi

La búsqueda de la Gran mente
Genpo Roshi es el líder espiritual de miles de Budistas Zen en el mundo. El es también el líder del Centro Kanzeon de Salt Lake City. Es un americano de nacimiento, budista chino de entrenamiento; Genpo Roshi ha estado buscando durante más de 20 años maneras para reconciliar el budismo oriental con la mente occidental. El pasado junio, se dio cuenta de que había encontrado una forma. Genpo Roshi (Genpo significa “dharma misterioso” , Roshi significa “maestro venerable”) ha desarrollado una nueva forma de meditación que él llama Gran Mente. Es el resultado de la unión de la meditación budista y la psicología Jungiana, que ofrece un acceso casi instantáneo a lo Universal o “Gran mente”. Aquí el responde unas pocas preguntas acerca del papel de la experiencia mística en el camino de la iluminación.

¿Qué es Big Mind?

Es una técnica de meditación que es básicamente un matrimonio entre la terapia del oeste y la práctica zen. Permite a una persona dar un paso fuera de su ego y tener una experiencia mística o entrar en la mente universal, lo que comúnmente llamamos iluminación, autorrealización, mente de Cristo o mente de Buda. La humanidad ha estado buscando un camino de acceso a este estado durante 2500 años, y ahora hemos encontrado una manera de hacerlo que funciona con todo el mundo, incluyendo aquellos que no son practicantes Zen.

¿Cómo lo desarrollaste?

Cuando empecé con mi práctica del Zen, leí un artículo de Carl Jung en el que decía que aunque él tenía un gran respeto por el budismo, no era la correcta aproximación para la mente de occidente, y esto siempre había estado en el fondo de mi cabeza, incluso cuando estudiaba y enseñaba las enseñanzas tradicionales durante más de 30 años. Luego, en 1983, empecé a estudiar con un hombre llamado Hal Stone, un analista Jungiano que ha creado una técnica terapéutica que llama Diálogo de Voces. Empecé a experimentar con ello, encontrando la manera de integrarlo con la tradición Zen.
Hace cinco años, atravesé una apertura personal cuando me di cuenta de que era el momento de que integrara mi herencia como un occidental que tiene un cierto bagaje en psicología. Supe que Hal me había tendido una llave para ayudarme con esto, y que a lo largo de los años he estado experimentando en ver qué puertas podría abrir esta llave, y encontré que abría muchas. Lo que no me día cuenta hasta junio, fue que la llave no abría no solo abría cualquier puerta, sino también la puerta, la que hemos estado buscando a lo largo de miles de años, la puerta sobre la que versa toda la práctica del Zen.

¿Qué repercusiones tiene esto para la tradición budista?

Desde mi primer experiencia de despertar en 1971, he estado buscándolo. Quería compartirlo. Transformó mi vida, fue como despertar de un sueño profundo. Pero me di cuenta antes de que pudiera compartirlo, necesitaba hacer mi trabajo, enraizar mi ego a la tierra, y me ha llevado años el proceso.
Cuando me di cuenta de que Hal me había dado la llave que funciona para la mente occidental, una de las cosas que podía permitir a cualquier persona es tener una experiencia de autorrealización, ello hizo estallar mi mente. Durante 2500 años, los maestros Zen, han intentado llevar a los estudiantes hasta ese punto, utilizando varias técnicas, pero siempre ha sido una situación azarosa, una persona podría estudiar durante treinta años, y no conseguirlo nunca. Lo que es excitante para mí del Big Mind como maestro, es que ahora todos mis estudiantes pueden recibir mi enseñanza, y no es como algo que viene desde fuera de ellos, del exterior, sino que ellos están en el espacio desde donde lo de dentro emerge.
Siento que estamos en un punto de inflexión en la tradición budista en que se han encontrado Oriente y Occidente. Cuando hemos tenido maestros de oriente enseñándonos, no era un verdadero encuentro entre oriente y occidente, el encuentro es en aquellos que occidentales que han practicado con maestros orientales, y cuando encarnamos esa enseñanza. Lo que está surgiendo ahora es una nueva forma de budismo occidental.
Permítame utilizar una analogía que me ayude a comprender: imagine que un grupo de nosotros estamos en un viaje a la cima del Monte Everest, y nos quedamos sin agua, el grupo al completo está sediento. De manera que lo que hacemos es enviar a dos de las personas más fuertes a que se adelanten con bolsas, para encontrar agua, y cuando ellos lo hacen, la encuentran y la traen, beberíamos agua o no?
Por supuesto beberíamos, estaríamos locos si no lo hiciéramos. Pero hasta cierto momento estaba estancado en el pensamiento de que todos deberían hacer el mismo viaje que yo he atravesado. Para llegar a este lugar, me costó 30 años de práctica diligente, y ahora ¿voy a ofrecer esa agua a cualquiera en la calle, a alguien que nunca haya practicado Zen?
Entonces encontré esta analogía, que fue utilizada por un maestro Zen del siglo 9 ó10 y él decía, “no, tú sólo traes el agua de vuelta y les dejas beber”, me di cuenta de que todos no tienen que atravesar el mismo adversidad. Si ellos están esperando beber agua, ¿por qué no ofrecérsela? El agua es la el despertar de la Gran mente, y yo lo estoy ofreciendo como un proceso, no como un resultado final. Mi ofrecimiento del agua no significa que el grupo deje de escalar hacia el Everest, sólo significa que ahora ellos pueden continuar el ascenso. La meta no era el agua, la meta es el viaje de la vida. En el budismo, el resultado final no es el despertar, el resultado final es la manifestación del despertar en la vida, una vida despierta. Cuantas más personas que vivan en un estado de despertar compasivo es mejor para todos.

¿Cómo puede beneficiar Big Mind a no budistas?

Big Mind permite a una persona darse cuenta exactamente de lo que nos impide, - a todos nosotros, con muy pocas excepciones- ser capaces de percibir la verdad, o la realidad universal. Nosotros conocemos que el principal obstáculo para la autorrealización es el ego, y el procesoBig Mind permite al ego apartarse y renunciar a sus requisitos de control sin miedo. He trabajado con hombres que están en consulta por abuso, y hay una transformación sorprendente; ellos aprenden a tomar completa y total responsabilidad de sus acciones y de las consecuencias de las mismas. Es realmente asombroso. Big mind ofrece nueva forma a terapeutas, así como a aquellos que enseñan y en las profesiones de la salud de trasformar totalmente lo que hacen. Permite a las personas continuar en su camino, cualquiera que sea, pero desde una perspectiva “no egoica”.

¿Puede una persona hacer Big mind sólo, por su cuenta?

Esto es algo que puede hacerse en la práctica personal, pero la primera vez, tengo que dirigir yo el proceso. Entonces yo trabajo con la persona hasta que aprenden a hacerlo ellos mismos, son capaces de apartar al ego cada vez que lo eligen. Parece que funciona maravillosamente tanto cuando lo enseño de uno en uno, que en grupo. Creo que el grupo más grande con el que he trabajado fue en Alemania, donde había entre 70 y 80 personas, virtualmente nuevas en el Zen. Ellos vinieron, y en más o menos una hora, lo tenían. Todo lo que tienen que hacer es estar dispuestos a participar.